El profesor (A.) hoy dijo éso, que nosotros estábamos viendo la vidriera de la juguetería, que teníamos que entrar de una vez por todas. Que nos estamos perdiendo la aventura de nuestra vida por estar afuera, y es verdad.
Nos contó un montón de cosas, su perspectiva desde el otro lado, sus vivencias, su experiencia... no hizo más que darme muchísimas más ganas de las que tenía de entrar de una puta vez -y, considerando que vienen acumulándose desde que tenía 13 años, eran demasiadas ya-.
Después dijo que en la única en que ya se notaba la garra, el tesón, y la fibra era en una de mis compañeras, y después agregó "también en ésta chica"... señalándome a mí.
No sé, decir que quise morir es poco... de repente se me hizo un nudo en la garganta y casi me largo a llorar en plena clase, en frente de todos, porque que alguien como él, una persona excelente y digna de admiración, que ni siquiera me conoce ni me dá ningún trato especial, que tiene "más año de médico que yo de vida" diga éso acerca de mí, que vea el esfuerzo, las ganas, lo mucho que significa Medicina para mí... es demasiado.
La verdad es que en la vida quiero olvidarme de ésto.
This entry was posted on marzo 15, 2011
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