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Charcoviaje censurado, versión 1.0


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Empezamos mal, según la opinión de mi ansiedad, porque el colectivo llegó quince minutos tarde a San Martín.  
Anyway, después de despedirme de mi papá (que tuvo la amabilidad de acercarme hasta la terminal), subí (porque todos los asientos estaban en el segundo piso) y agradecí a Memnoch que el asiento que decía me tocaba estaba libre (porque siempre hay un imbécil que se acomoda en cualquier lado).
Había una campera al lado, pero le resté importancia, pensando que sería de algún pasajero de adelante o de atrás, así que acomodé la mochila entre los dos asientos, encendí el MP3 y, en mi mente, empecé a cantar "The Jack" al unísono hasta que... ajá, a los quince minutos llegó el dueño del abrigo al cual, obviamente, ni siquiera miré. Proseguí a torcerme el cuello debido a la posición definitivamente inhumana a la que me redujo el fucking asiento, me hice la distraída y seguí con los éxitos de AC/DC.
Cuando ya estábamos llegando a unpueblitoolvidadoporelmundo, cerca de notengolamáspálidaidea, mi compañero se revolvió inquieto en el asiento. Me dí cuenta de que se despertó porque seguramente tenía la pierna entumecida por la posición que adoptó por culpa de mi mochila.
Y la conversación fue ésta: 

Yo: Uh, disculpá. Mejor la acomodo entre mis piernas, así no te molesta.
Él: No, no, está bien. O, no sé, ¿no querés que la pongamos abajo?
*Señora escuchándonos desde el otro lado del pasillo, estallando en carcajadas*
Yo: Ummmh, no, muchísimas gracias; acá está bien.
*Misma señora, riéndose todavía más fuerte*
Yo, pensando: WTF?! ¿Qué le causará tanta gracia a ésta mujer? 

Después... caí.
Yquisemorirporqueelchicoerarelindo.

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