Comments Off

La verdad es que...


.

... no me importaba demasiado cuando te ibas por unos días porque siempre terminabas volviendo.
Quizás también le restaba importancia a tu ausencia pensar que siempre estarías ahí, y el hecho de que nunca creí que nuestra relación terminaría en un corte tan quirúrgico.
Tendrías que saber que si yo hubiera pensado que ésa era la última vez que ibas a deleitarme con tu presencia, quizás habría intentado enredarte entre mis trenzas y mantenerte por siempre encadenado a la fuente de la cual surgiste. Pero fue por éso que te escapaste, ¿verdad?
¿O fue porque...? Dios mío (y éso que yo no tengo dios), tantas otras cosas.
En todo caso, ahora no importa, porque honestamente, tengo que vivir por mí y para mí.
Pero la verdad es que te extraño, y quiero que sepas que, si alguna vez decidís visitarme, vas a ser bienvenido.
Y si querés quedarte conmigo, mejor.

Comments are closed.