¿Por qué?
- De todas las lepidopteras, ésas son las que más odio; me enferman las cositas frágiles que son solamente consideradas 'lindas' por el pigmento de sus alas. Para mí, siguen siendo bichos
asquerososcomúnes y corrientes, con alas exageradamente grandes y coloridas. - Soy tan nerviosa que el grado de acidez de mi estómago ya se hubiera deshecho hace rato de las señoritas de escamas coloreadas.
- Aunque mi estómago no se deshiciera de ellas, si fuera algo tan chiquitito no me jodería tanto.
- Estando muy relacionadas
en el ideario de la poblacióncon la venida de la Primavera, el Amor, el Sol, las flores, la alegría, el aire libre y la feminidad, sería sumamente incorrecto referirlas a lo que siento - Ésta cosa enfermiza es terrorífica, desconocida y oscura, amenazante, aunque aparentemente inofensiva, alarmante, horrorosa y jamás de los jamases tiene que ver la luz del día.
- Ergo, los que baten sus alas en mi estómago son murciélagos, no mariposas.