Comments Off

Morpheus


.

Generalmente se me escuchan las quejas de "el sueño que tengo", pero jamás de los sueños que llego a tener cuando el cansancio le gana la pulseada al insomnio. Hay varios de éstos que quedaron marcados a fuego en mi mente, vaya uno a saber porqué. Algunos fueron pesadillas, otros fueron premoniciones, y también estuvieron aquéllos que me dieron una dosis de felicidad inusitada.
Sin embargo, toda esta última semana me desperté de sueños que no sabía muy bien de qué se trataban, pero que me dejaron con ésa sensación de que tenía que correr, escaparme, que no podía confiar en nadie. El que sí recuerdo fue uno en el que estaban varios futuros colegas, y no me acuerdo precisamente porqué o cómo es que nos habíamos organizado para dar aquél golpe que cambiaría muchísimas cosas. Había una especie de herramienta o llave que guardaba un secreto importantísimo, algo con lo que teníamos que hacernos, pues era ése nuestro objetivo, nuestra responsabilidad. El problema es que yo no sabía bien cómo usarla o abrirla, y el médico que "aceptamos" tomar de rehén para salir del edificio se ofreció a ayudarme. Yo no confiaba en el tipo, porque en cualquier momento podía averiguar qué queríamos hacer con éso y darle la información a las autoridades que estaban atrás de nosotros. El tema es que nadie más en el grupo parecía darse cuenta de éso, y el que podía (o sea, N.M.) estaba destruído porque no contaba con el apoyo de sus familiares. Le conté a J.A. (en el sueño, en la vida real ni en pedo) mis dudas acerca de las intenciones del doctor, y me dijo que sabía lo que tenía que hacer, que no nos quedaba otra. Así que nos abrazamos ( ¿qué onda, éramos amantes?), y controlé al otro tipo todo el tiempo, esperando para matarlo ante el más mínimo movimiento que resultara sospechoso... hasta que salimos del edificio por unas alcantarillas o algo así.
Y me desperté, y nunca supe qué pasó.
Lo único que de verdad espero es que no pase.

Comments are closed.